Resumen de la publicación

AVENE

Toxic epidermal necrolysis as a dermatological manifestation of drug hypersensitivity syndrome

Petkov T, Pehlivanov G, Grozdev I, Kavaklieva S, Tsankov N.
Eur. J. Dermatologie
2007

Se cree que el síndrome de hipersensibilidad a fármacos (SHF) es una reacción adversa idiosincrásica asociada principalmente a la administración de fármacos antiepilépticos aromáticos, como la fenitoína, la carbamazepina, el fenobarbital y la lamotrigina. El síndrome se caracteriza por la tríada clínica de fiebre, erupción cutánea y afectación de órganos internos, y puede ser potencialmente mortal.

En este artículo se presenta el caso de tres pacientes tratados en nuestro centro.
El primero es un hombre de 32 años que desarrolló necrólisis epidérmica tóxica (NET) con afectación pulmonar y hepática tras iniciar el tratamiento con lamotrigina para la epilepsia concomitante. 
El segundo, también un hombre de 32 años, recibió tratamiento con salazopirina y omeprazol para aliviar los síntomas de una enfermedad inflamatoria intestinal, pero como consecuencia desarrolló necrólisis epidérmica tóxica con elevación de las enzimas hepáticas. 
El tercer paciente es un hombre de 28 años con un largo historial de alcoholismo que empezó una terapia con carbamazepina y unos días después fue ingresado en la clínica con síntomas de erupción cutánea diseminada grave. Los pacientes presentaban eosinofilia periférica. Todos los pacientes necesitaron recibir tratamiento vital urgente, cuidados intensivos y atención de enfermería. Se suspendió el fármaco responsable y se inició rápidamente una terapia sistémica con corticoides a una dosis inicial de 2 mg/kg/día junto con antibióticos de amplio espectro. La terapia tópica comprendía la pulverización de agua termal de Avène y antisépticos locales. La resolución y epitelización de las erosiones cutáneas se produjeron unas 4 semanas después de comenzar la terapia. Los medicamentos pueden producir ciertas reacciones adversas, entre las que figuran una grave afectación cutánea y sistémica. La NET es una complicación rara del SHF. Los pacientes que desarrollan un SHF necesitan un tratamiento óptimo y adecuado.
Es esencial recurrir a la administración concomitante de corticoides y antibióticos sistémicos de amplio espectro. La terapia local desempeña un papel importante en el alivio de los síntomas y debe consistir en preparados suaves con un potencial sensibilizante mínimo.